LLEVÓ A SU BEBÉ DESHIDRATADO Y CON DIARREA AL HOSPITAL. PERO CUANDO SU BRAZO EMPEZÓ A PONERSE, SUPO QUE LOS DOCTORES NO ESTABAN HACIENDO ALGO BIEN


Melisa Sebeca, una mamá uruguaya residente en la ciudad de Asunción, ha sido testigo de algo a lo que todas las madres temen: ver sufrir a su bebé. Melisa llevó a su pequeño de tan solo 2 meses a urgencias pediátricas después de haber estado deshidratado y con diarrea durante 24 horas.

Sin embargo, el trato que le dieron en el hospital dejó mucho que desear, razón por la que ahora Melisa ha decidido poner una denuncia. Esto es lo que ha compartido Melisa en su cuenta de Facebook para alertar a todos sus amigos y conocidos y que no les pase lo mismo:
"Anoche aproximadamente a las 21 horas fui con mi bebé de 2 meses al Hospital San Pablo por un cuadro aparentemente viral que tiene mi bebé. Ni bien llegamos al hospital me indican ficharme y dejar ese papel en la urgencia. Con el bebé en brazos dejo el papel, ingreso a la urgencia y le digo: 'Doctora, ¡mi bebé está con diarrea y aun dándole los medicamentos que me indicaron no le para!' A lo que la doctora responde con un 'ah.. ¿diarrea nomas? Anda afuera mamá, ahora estamos con pacientes delicados; ¡espera afuera a que haga de nuevo y tráemelo!' AFUERA, PERO NO AFUERA EN EL PASILLO, ¡AFUERA AFUERA EN LA ENTRADA DEL HOSPITAL CON EL FRÍO Y LA LLOVIZNA CON UN BEBÉ DE APENAS DOS MESES DE VIDA!


Esperé varias horas afuera hasta que decidí ingresar nuevamente a la urgencia a insistir que nos atiendan. Finalmente nos atienden los licenciados que estaban de turno y me indican que la doctora ¡SE FUE A CENAR UN RATO! Aguardamos a que regrese de su cena y nos atiende, revisa a mi bebé y dice que estaba deshidratado, que le hagan una vía. Le hicieron una vía ¡y su venita reventó! Su manito a los pocos minutos se puso morada casi negra. En eso le digo a la doctora de turno que qué era lo que pasaba, si eso era normal, a lo que ella responde que probablemente tenía un problema de coagulación de la sangre. ¡CUANDO NI SIQUIERA HABÍA UN ANÁLISIS PREVIO!


Le ponen una vía en la otra mano y le revienta nuevamente la vena, y estaba totalmente fuera de vía hasta que YO me di cuenta de que eso no era normal y que no podía hincharse de esa manera [...] Efectivamente ESTABA YENDO SUERO BAJO LA PIEL. La doctora indica que le retiren esa vía y ¡le hagan otra en el pie! Yo por supuesto ya llorando de la desesperación. [...] Volvieron a clavarle [en el pie] y empezó a descompensarse del ¡DOLOR QUE YA NO SOPORTABA! ¡Entró en crisis! Su pulso estaba muy acelerado, su presión arterial desfasada y se empezó a ahogar con su moquito de tanto llorar.


Lo conectaron a un monitor y me dice la doctora que estaba en estado delicado y que no me iba a mentir. Yo, desesperada, suplicaba alguien que me diera una solución. [...] Aviso a un familiar de lo que estaba ocurriendo y van volando para el hospital para trasladarlo a otro sanatorio ya privado. [...]


Llega mi familiar y la doctora dice que él no podía salir en ese estado del hospital y que él llegó en esas condiciones. Dijo que había que trasladarlo en ambulancia, una ambulancia con la que ellos no contaban y tenía que ver de conseguir yo y me costaría 3 millones de guaraníes. Trasladamos a mi bebé a un sanatorio privado, lo internaron en urgencias, lo inspeccionaron, le intentaron hacer otra vía en otro de sus piecitos, pero apenas intentaron no se pudo y ya directo le dieron suero por vía oral. A los pocos minutos, ¡empezó a mejorar y evolucionar favorablemente gracias a Dios! Lo controlaron, estabilizaron, medicaron y, sobre todo, ¡lo mimaron! CON ESTO QUIERO DECIR QUE ESTOY PROFUNDAMENTE INDIGNADA, SENTIDA, DOLIDA y ¡lamento muchísimo la atención que nos dan en los centros de salud de nuestro querido y tan golpeado País! Doctores que tratan a los humanos como pedazos de carne... que NO tienen vocación de servicio! [...] Hoy me pasó a mí... ¡Mañana puedes ser tú!".


Ni nos podemos imaginar la angustia por la que ha debido de pasar esta mamá que solo quería proteger a su bebé y ya no sabía qué hacer. Esperamos que no tenga que volver a pasar por una situación parecida nunca y que los médicos que llevaron a cabo esta terrible negligencia aprendan de sus errores para que no los vuelvan a cometer. La salud de sus pacientes debería ser algo sagrado para ellos.

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