ESTE ADOLESCENTE CONFECCIONA SOSTENES, PERO LO QUE OCULTAN DEBAJO PODRÍA CAMBIAR EL DESTINO DE QUIEN LO LLEVE


La madre del mexicano Julián Ríos Cantú desarrolló cáncer de mama y estuvo a punto de morir cuando él tenía 13 años. A pesar de lo traumático de la experiencia, especialmente para un niño de su edad, supo que tenía que sacar algún lado positivo y se puso la meta de reducir al mínimo el número de gente que tenga que pasar por lo mismo que su madre. Y parece que lo conseguirá.
La madre de Julián estuvo a punto de morir dos veces debido al cáncer de mama. "El tumor pasó de tener las dimensiones de un grano de arroz a las de una pelota de golf en menos de seis meses", cuenta Julián. "El diagnóstico fue muy tarde y mi mamá perdió ambos senos. Se sintió mutilada por esta enfermedad".


En su México natal, el número de mamografías preventivas ha disminuido en los últimos años y las autoexploraciones no siempre son efectivas. Por eso, ahora a sus 18 años, Julián está trabajando en una práctica solución para multiplicar los diagnósticos a tiempo: un sostén inteligente.

La prenda tiene biosensores adaptados que almacenan datos sobre los pechos de la usuaria: "Tomamos todos esos datos y los guardamos", explica Julián. "Cuando hay un tumor en el pecho, hay más sangre y más calor, por lo que hay cambios en la temperatura y en la textura". Estos datos se contrastan a través de un teléfono móvil y, si el programa nota que los cambios pueden ser preocupantes, te recomienda que vayas al médico.


Julián estima que el prototipo de EVA, que así se llama ese sostén, podría estar listo en unos dos años. Su objetivo es disminuir el número de diagnósticos tardíos de forma que las afectadas puedan afrontar la situación con los menores problemas posibles.
Ojalá este proyecto llegue a buen puerto y, efectivamente, Julián consiga salvar millones de vidas. Sin duda, hacen falta más jóvenes emprendedores que, como él, tengan ideas que podrían cambiar el mundo. ¡Bravo!

No hay comentarios: