10 TRUCOS DE EMERGENCIA QUE TODA MUJER AGRADECERÍA CONOCER


Definitivamente en el diario vivir nos vamos a topar con muchas situaciones que nos complicarán las cosas un poco. Es normal que todas las mujeres cuiden sus atuendos y se esmeren en verse bien, combinando ropa, zapatos, bolsos, maquillaje y accesorios.

Sin embargo, aunque seas muy cuidadosa y tengas todo planeado desde el día anterior, siempre van a surgir imprevistos e inconvenientes con cualquiera de las cosas que mencionábamos anteriormente. Esas cosas no se pueden evitar, pero afortunadamente, sí se pueden reparar.

En la siguiente lista te mostraremos 10 trucos de emergencia que te sacarán de problemas cuando menos lo esperes y lo más probable es que si lo compartes, ayude también a tus amigas y a muchas personas más. Toma nota y procura tener a mano todas aquellas pequeñas cosas que puedas llegar a necesitar:


Si te das cuenta que tienes un carril en las medias, puedes evitar que se extienda utilizando laca de cabello o esmalte de uñas transparente.


Si eres una persona que suda mucho o últimamente los días están más calurosos, puedes usar una salva-slip para evitar que tus prendas se manchen de sudor.


Si las varillas de tu sostén se salieron y te hacen daño, recorta una compresa y utiliza un trozo para cubrir la parte por donde se escapa la varilla y deje de pincharte.



Si no usas vestidos con la espalda descubierta solo porque te sientes incómoda que se te vea la parte trasera del sostén, aquí está la solución. Cose la parte delantera de un sujetador sin tirantes al vestido. De esta manera evitarás que se vea la parte de atrás.


En una emergencia, puedes usar la plancha del pelo para eliminar pequeñas arrugas que arruinen tu atuendo.




Si tu cremallera se atascó, puedes intentar llenarla con bálsamo labial o pasarle un lápiz. Lo normal es que suba y baje nuevamente sin problemas.


Un pedazo de goma de borrar te funcionará a la perfección a la hora de mantener un arete en su lugar.


Para evitar las rozaduras y las ampollas debido al calzado, solo debes untar un poco de desodorante antes. Puedes ponerlo en tu piel y directamente en el zapato.




Agranda tu calzado, metiéndole bolsitas con agua en las puntas. Déjalos toda la noche en el congelador y ¡listo!


Con la ayuda de tus dedos puedes saber si un sostén es el adecuado para ti. Si es el de tu talla perfecta, podrás introducir un par de dedos entre la banda y tu espalda fácilmente, de lo contrario, estará más apretado de lo normal.


¿Qué te parece?

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