EL SÍNDROME DEL RESTAURANTE CHINO

Muchas son las personas que aseguran sentir algún malestar cada vez que han ingerido comida china. En 1968 se llegó a la conclusión de que el causante podía ser el aditivo alimentario conocido como glutamato monosódico.



Alrededor de las personas de origen chino, sus negocios, comida, costumbres, vida e incluso muerte existen innumerables rumores y leyendas urbanas que la proliferación de redes sociales han ayudado a hacer todavía más exageradas, difundidas y virales.

Quién no ha escuchado alguna vez algún rumor en el que se pone en duda qué es lo que ocurre con un persona de nacionalidad china que fallece en España y por qué no se les entierra aquí, chismorreos sobre el diminuto tamaño del miembro viril de estos asiáticos o incluso el bulo que corretea en la red sobre la inexistente presencia de perros y gatos en los alrededores de un restaurante chino.


Son incalculables las afirmaciones, muchas veces difamatorias, que un gran número de personas acaban creyéndose a pies juntillas y compartiendo con sus allegados.

Pero, aunque la gran mayoría sí, no todo son suposiciones infundadas. Existe un curioso fenómeno que le ocurre a un buen número de personas y que fue bautizado como ‘síndrome del restaurante chino’, el cual consiste en sentir algún tipo de indisposición tras haber acudido a comer en uno de estos establecimientos.



El término fue acuñado por el investigador científico Robert Ho Man Kwok en 1968, cuando remitió una carta a la prestigiosa revista New England Journal of Medicine –publicada el 4 de abril de ese mismo año- y en la que explicaba un curioso caso que le ocurría aproximadamente un cuarto de hora después de haber ingerido el primer plato en un restaurante chino al que solía acudir a comer.

Describía un cuadro de extraños síntomas, como entumecimiento de la nuca, dolor de cabeza, sequedad de boca, decaimiento, palpitaciones, pesadez en los brazos y molestias en la espalda, añadiendo que su malestar se asemejaba, en cierta medida, a los efectos del alcohol, con la salvedad de que él no lo había ingerido.

Tras ocurrirle en varias ocasiones consultó con algunos colegas médicos, que habían atendido en los servicios de urgencia, en diferentes días y lugares, a pacientes que presentaban cuadros similares al descrito por Ho Man y admitían haber comido en algún restaurante chino.

Entonces se llegó a una primera conclusión de que los síntomas se asemejaban bastante a aquellos que padecían las personas con hipernatremia –trastorno que se produce al tener un alto nivel del sodio en sangre-, lo que les llevó, tras analizar los diferentes productos ricos en sodio que son utilizados en la cocina asiática, a que era más que probable que el elemento causante de dichos trastornos no fuera otro que el glutamato monosódico, un aditivo alimentario muy usado en la cocina china para potenciar el sabor de sus platos.

Durante las semanas siguientes a la exposición del investigador en la revista médica hubo cierto interés sobre el tema por parte de otros colegas que daban sus opiniones y conclusiones acerca de la relación del glutamato monosódico y el 'síndrome del restaurante chino', siendo muchas y variadas las hipótesis que cada uno de ellos aportó.

Aunque actualmente son muchos los profesionales dedicados a la investigación científica que ven con buenos ojos que se relacione la sintomatología tras ingerir comida china y el aditivo alimentario, hay que destacar que apenas existen estudios concluyentes.

En estas cinco décadas que han pasado desde que Ho Man acuñó el término poco se ha investigado al respecto debido a que los efectos y síntomas que padecen aquellas personas aquejadas del síndrome del restaurante chino son totalmente benignos y no revisten gravedad alguna. Nada que no se cure, en la mayoría de casos, tomando un digestivo o un analgésico.
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